Para saber si tenés un problema antes de gastar un peso. Lo hacemos a mano: nos sentamos un rato con tu chat y le buscamos la vuelta.
- Completás el formulario y nos contás qué hace tu chat
- Le hablamos como le habla un cliente, sin avisar nada raro
- Lo que encontramos, con la conversación textual
- Lo que no pudimos probar en ese rato, dicho como lo que es
- Y una llamada de veinte minutos para explicártelo